Lourdes Becerra: “Pasé más horas con Paulus Wildeboer que con mi propio padre”

Tributo a Paulus Wildeboer | Jorge Bados. Poco a poco, queremos acercarnos a algunos de los nadadores que Paulus Wildeboer dejó en nuestra natación. Una de ellas, Lourdes Becerra – tres veces olímpica – era tan solo una niña cuando “Papá Paulus” llegaba a Sabadell. Laura me dice que “Paulus llega a España en el año 1978 al el C.N. Barcelona y que en 1980 pasa a ser entrenador del C.N. Sabadell de la mano del Presidente, ya fallecido, Carles Ibars. Sé que Carles lo fichó entre otras cosas por su gran ambición a la mejora y por sus ganas de trabajar y trabajar bien. En esa época yo solo hacia cursillos de natación en el Saba“.

Paulus WildeboerJ.B. ¿Cuál fue tu primer contacto cercano con Paulus?

Lourdes Becerra. En el año 1983 entro en la escuela de natación del C.N. Sabadell, en una de esas revisiones para cazar nadadores se dirige a mí para preguntarme si me gusta la natación. A mí me temblaban las piernas. Con casi 11 años se me acercó un hombre enorme que me habían dicho que era holandés y el máximo responsable del club… empieza mi vida deportiva.

J.B. ¿Cómo fueron tus primeros años con él?

L.B. Yo entré en el Colegio Santa Clara en el 84, colegio para nadadores que permitía coordinar estudios con entrenamientos. En solo un año más consigue que sea Campeona de España de mi edad. En el 86 conseguí clasificarme para el Campeonato de España Absoluto y en el año 1987 conseguimos ser Campeonas de España por Equipos, una gran hazaña con nadadores de la cantera ante equipos que tenían grandes figuras de la natación Española.

J.B. ¿Y a partir de ahí?

L.B. En 1988 creó un grupito selecto de nadadores del Sabadell, al cual nos propone entrenarnos para intentar formar parte del Equipo Olímpico para Barcelona 92. En ese momento pensamos que estaba loco, pero consigue transmitirnos su ilusión y vamos a por ello. Él siempre ha confiado más en sus nadadores que nosotros mismos. Te marcaba sus objetivos y te ilusionaba tanto con ello que te hacía ser fuerte para trabajar a tope por conseguirlos a base de esfuerzo, exigencia, puntualidad, disciplina, respeto…, si tú estabas dispuesto a darlo todo él lo daba todo. Buscaba la perfección en cada momento hasta cuando tocaba relajarnos. El deportista de élite se tenía que cuidar en los “entrenamientos invisibles”, como él llamaba horas de sueño, alimentación, recuperación… consiguió hacer de la natación nuestra forma de vivir.

J.B. A tus espaldas, tres Juegos Olímpicos con Paulus…

L.B. Sí. Conseguimos juntos formar parte del Equipo Olímpico de Barcelona 92, Atlanta 96 y Sidney 2000. Él no me acompañó a Atlanta 96, donde conseguí ser la segunda mujer en la historia de la natación española en entrar en una final olímpica en la prueba de 4 estilos, sin duda mi mejor resultado como nadadora además de las medallas del Europeo y Mundial en Corta.

J.B. ¿Fue un psicólogo para ti?

L.B. Era nuestro psicólogo en los momentos duros. He pasado más horas con él que con mi propio padre y que al cabo de tantos años estableces una relación de amistad que siempre ha estado ahí.

J.B. Y cómo era entrenar con él…

L.B. Entrenar con él era durísimo, buscaba tanto la perfección que hasta yo que me he considerado una nadadora con una fuerza de voluntad enorme tenía que repetir series de entrenamiento a menudo por no estar como él las quería.

J.B. ¿Hubo malos momentos?

L.B. ¿Malos momentos con él? Algunos fracasos deportivos, pero eso nos ha llevado al éxito de nuestras carreras deportivas, es de lo que más aprendes.

J.B. Y mil anécdotas que contar. ¡Seguro!

L.B. Una anécdota divertida (o dos en un mismo viaje), fue cuando íbamos al Campeonato del Mundo de Hong – Kong. Sólo fuimos Paulus, Fred Hviid y yo, así que él estaba como entrenador, delegado, jefe de expedición… llevaba todo la documentación que ello conlleva y nos comentó que llevaba dos banderas españolas y el himno de España, que no podía perder esa mochila. A Fred y a mí nos entró la risa tonta y le dijimos que no hacía falta que se lo llevara, que no íbamos a subir al podio… ¡Pues los dos conseguimos medalla de bronce! Al día siguiente de acabar el Campeonato que había sido en una piscina desmontable, antes de hacer un poco de turismo fuimos a ver si nos dejaban entrenar un poco para recuperar. Nuestra sorpresa fue que cuando llegamos los chinos ya habían desmontado la piscina.

J.B. Y cuándo hablaste con “Papa Paulus” por última vez.

L.B. La última vez que hablé con el fue en diciembre del 2013, lo llamé para interesarme por su estado de salud. Me explicó con optimismo que si superaba el tratamiento estaría mejor. Para mayo de 2014 (es decir ahora) viajarían a Europa para poder ver a sus seres y gente más querida… Ahora nos ilumina a todos desde donde esté. D.E.P.